
Tenía rasgos de Ken, pero más realista (obvio), y poseía un temperamento muy sútil. No lo conocía, pero ví en el un ejemplo de que los ojos son las ventana del alma. Y en la suya, se veía un infinito abismo de sentimientos, colores y vida. A pesar de vivir lejos de la tierra que lo vió nacer (Australia), Heath Ledger llevaba ese acento delatador de sus raíces, que lo hacía más interesante aun.
Era de los que no hacía ruido, solo al momento de actuar. Y era ahí donde te paraba en seco y su talento te gritaba MIRAME. Era alto, humilde; con un estilo bohemio de ver la vida que lo hacía no tomarse muy en serio – mi tipo de persona-.
Cuando me enteré de su muerte, dolió – y eso, que nunca tuve la dicha de pasar palabras con el-. Pero aunque el no me oyó, yo sí le ví y le escuché haciendo su trabajo. “Candy” fue la película más reciente de su lista que pude apreciar. Excelente actuación; y ni se diga su rol en “Brokeback Mountain”. Simplemente memorable.
Costumbro a ver entrevistas de mis actores favoritos, y el no se salvó de que pusiera su nombre en Youtube. Me encantó. Su voz era dulce; se veía tan tranquilo pero al mismo tiempo su cuerpo al hablar no podía dejar de moverse, como si su timidez se notara en su tono pero, su cuerpo no podía aguantar todo eso que le pasaba por dentro.
Gran actor. Y por todos los comentarios que han surgido en la internet de los directores que han trabajado con el, de los compañeros que actuaron a su lado, de las palabras llenas de amor que Michelle (su ex- esposa y madre de su hija, Matilda Rose) contaba, de los miles de admiradores (como yo) que nunca lo conocieron pero aun así sienten la pérdida, es evidente que fue un gran hombre.
Heath Ledger. April 4, 1979 - January 22, 2008.